La religión como enseñanza

Hoy , antes de comer, entramos en tertulia una amiga y yo, sobre el poder que tienen las religiones y al engaño al que nos tienen sometidos, de tal manera que me parece oportuno dar una opinión personal a modo general:

¿Cuál es el verdadero propósito de la religión?. En la actualidad se libran guerras en nombre de la religión, se mata, se permite el genocidio por su causa, por no hablar de los escándalos sexuales de los últimos años.

La gente tiene que seguir al tipo de “arriba” que conoce la “verdad”. Dentro de esa religión, todo el mundo defiende sus propias creencias, después discuten y se pelean por ellas, para terminar pensando que está bien defender su versión eliminando a todos lo que piensan como ellos..

religiosidad

Tenemos “predicadores” que piden bastante dinero a su seguidores … todo por Dios (desde cuando un ser inmaterial necesita ese dinero?? ), diciéndoles que se salvarán si comparten su abundancia, cuando la verdad es que esa abundancia va directamente a esos bolsillos de los “corpóreos” (los materiales) entendido?. Dios es sin duda un gran negocio para algunos, algo tras lo cual ocultar los abusos que cometen con los demás; y para algunos radicales es una prioridad para fabricar bombas y justificar el hacer saltar por los aires a su propio compatriota y a cualquiera que se ponga por el camino, porque creen (¡) que habrá doce vírgenes esperándoles en el paraíso.

Quizás parezca muy crítico, pero desde mi punto de vista, la religión ha perdido toda credibilidad
¿ha habido alguna vez una religión de verdad, que enseñara propósitos , ideas, como la compasión, el amor el servicio?
¿ como se vive la religión en las sociedades evolucionadas?

La búsqueda Humana de Dios es algo personal, de modo que no hay por qué criticar a ninguna organización que intenta encontrar a Dios a su propia manera, con integridad.
sin embargo, al igual que ocurre con otras tantas cosas, de la religión se ha abusado y manipulado inadecuadamente con pretensiones de poder y hay que responder por tanto qué es y qué no es la verdadera espiritualidad.
Hay que ser precavidos con aquellos que le dicen que Dios está en una cja que han forjado ellos o que sólo existe “un modo” de llegar a la iluminación.
Salga corriendo cuando le den una lista de “reglas de Dios”, porque éstas son solo atributos de los hombres que están en el poder, Dios como dije es inmaterial y se manifiesta de otra forma y después de lo ocurrido en todos estos años, los fieles pueden comenzar a hacer las preguntas suficientes para obligar a la jerarquía de la iglesia a “limpiar sus campanarios” y a presentar el amor de Dios de un modo nuevo y fresco

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Así puedo ser yo….

Me gustaría que entendieras que, como a todos, me han roto el corazón. No te equivoques, no espero que lo arregles, ni que lo cures. No está enfermo, solo roto.

Hace mucho tiempo que aprendí a aceptarlo así. Así que si esperas encontrar un corazón perfecto, te equivocas de lugar.

Si buscas a alguien perfecto te equivocas de persona ¿Y sabes qué? ¡Estoy encantado!

Me gustaría que entendieras que soy libre e independiente, y si vas a aparecer, eso no va a cambiar, no esperes que así sea.

Si pongo mi corazón en tus manos, me lo llevaré cuando crea conveniente. No será tuyo, no firmo ningún contrato para darte esa pertenencia. No poseerás mi corazón, nunca.

Me gustaría que entendieras que, como ya te he dicho, aprendí a aceptar ese corazón roto, pero quedan miedos. Deberás respetarlos y aceptarlos. Te tendré miedo, entraré en pánico, y necesitaré tiempo para dejar de tenerlo.

Te iría bien saber que soy desordenado. Ese dicho de “En mi desorden encuentro todo”, va conmigo. Nada. A veces no sé ni dónde estoy yo.

Porque esa es otra, , muchas veces me pierdo, me desoriento. Por favor, no espero que me busques ni me orientes, puedo hacerlo solito. Simplemente ten paciencia, apóyame, y acompáñame.

Necesitarás saber que mis amigos son sagrados. No espero que les quieras ni que te gusten, simplemente que les respetes. Siempre.

Tengo un carácter tozudo, como buen aragonés, pero no te preocupes, se me pasa con dos tonterías. Eso es algo que también deberás aceptar.

Deberás saber que he aprendido a quererme, valorarme y respetarme, en todo y cada uno de mis ámbitos y facetas. Si tú no lo haces, te perdonaré, pero te ayudaré a hacer las maletas para salir rápidamente de mi vida.

Deberás saber que,  a pesar de que en el momento del enamoramiento me verás el hombre más guapo de la tierra, el más atractivo, o incluso el más inteligente, ese efecto de magia pasará, dejarás de verme así. A mí me pasará lo mismo contigo. Debes saber que, si te quiero, te seguiré queriendo y respetando tanto o más que el primer día.

Espero que entiendas que el tiempo pasa, y el cuerpo cambia.

Que hoy estoy arriba, y mañana estaré abajo.

Que soy humano y perderé los nervios.

Y aún ahí, deberás aceptarme.

Deberás saber que te querré con tanta lealtad y respeto, que serás más importante para mí que el mismo abecedario, con sus acentos, y sus mayúsculas. Pero te odiaré, me enfadaré, y te criticaré. Recuerda que aún ahí te estaré queriendo.

Recuerda que me encantará vivir mis días contigo, pero también podré vivir sin ti.

Recuerda que estaré comprometido contigo, pero tendré una vida fuera de ese compromiso.

Recuerda que te daré todo el tiempo del mundo, sin descontar tiempo a otras personas.

Recuerda que tendré mis propias opiniones, aunque no sean las que tú esperas escuchar.

Recuerda que el amor es un acto de entrega, no de recibir.

Deberás saber, además, muchas otras cosas, como mi gusto por viajar, conocer, leer, los animales, la buena música, , hacer deporte, acostarme a las tantas… Pero eso, querido amor, ya lo iremos hablando con una copita de vino.

O dos.